Yoigo ha traicionado a medias a Vodafone. La compañía de telefonía móvil sueca firmó a finales de 2006 un acuerdo con la británica que le aseguraba la cobertura nacional hasta noviembre de 2011 mientras desplegaba su propia red de antenas. Ahora ha firmado un acuerdo muy similar con Telefónica para utilizar su red a partir de junio.
Ambos acuerdos son, en teoría, compatibles porque no había cláusula de exclusividad pero supone en la práctica un duro golpe para Vodafone, porque todo el tráfico que se genere en las redes de tercera generación, se desviarán hacia la red de Telefónica en los próximos cinco años, la vigencia del acuerdo.
Se estima que los ingresos que deja de percibir Vodafone y que irán a parar a su rival por el alquiler de la red serán de 300 millones de euros. No obstante, Vodafone seguirá gestionando un tráfico mínimo.
Una puñalada trapera para la empresa britanica.
Colaborador: ElGrupoInformatico